El infierno del triunfo

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Updated: julio 5, 2012

Todas las mañanas Anderson Silva se despierta sabiendo que millones lo consideran el mejor artemarcialista mixto del mundo. También sabe que durante veinticuatro minutos Chael Sonnen lo tuvo de espalda contra la lona.

En la que fué considerada la mejor pelea del 2010, “The Spyder” se llevó la derrota más dolorosa en el octágono, los aficionados percibieron vulnerable al Campeón Mediano del UFC. En ese combate recibió más golpes que en todos sus duelos previos dentro de la empresa. Fue derribado de manera constante, su rival impuso de manera clara una estrategia que consistió en presionar, en llevar la pelea al monarca y hacerlo ver como victima.

La crónica del final parece tomada de un guión hollywoodense, el brasileño aprovecha la enjundia de su oponente para contraatacar con una estrangulación por triángulo, lo combina con una palanca al brazo y se concreta el milagro. Anderson se escapa con la mano en alto, su fajín y la certeza de que es vulnerable y en cualquier momento no solo puede caer, sino que puede ser superado.
Instantes después del triunfo más angustioso en su carrera, el sudamericano inició la tortura de responder a los cuestionamientos sobre su actuación, las dudas sobre su condición de superhumano.

“La Araña” vive en el infierno de una victoria bochornosa, en su cotidianidad brotan los recuerdos de esa noche triste. Cada golpe de Sonnen, cada derribe, están grabados en la mente del carioca y le torturan constantemente. Su triunfo es el purgatorio, no puede olvidar que su halo de indestructible fue removido.

Al menos esa imagen quiere vender Anderson, tornarse arrogante en las conferencias de prensa para disimular su inseguridad; justificar su desempeño por una lesión de costilla, exhibirse confiado, retador, no es caer en el juego de Sonnen, es seguir el guión que mas conviene a los dos, a la empresa y al deporte. Entre más personas se interesen en la pelea, mejor para las Artes Marciales Mixtas (AMM), sí para interesar a las masas tenemos que contarles un cuento, o exagerar la realidad, lo hacemos por el bien común. Así se vende una pelea, así se narra la historia que llena estadios.

Bajo los parametros actuales, aunque no soy afecto de usar el calificativo con un peleador activo, Anderson Silva es legendario, un triunfo de Sonnen en la revancha tambien lo sería.

Este es el deporte que más sorpresas puede brindar, la variedad en formas para ganar una pelea y la diversidad de estilos se amalgaman para generar espectáculos inigualables. Sólo en las AMM el mejor peleador del mundo puede ser dominado completamente por el 95% del combate y salir con la victoria. En la mayoría de los deportes es inconcebible que puedas derrotar a un rival que te dominó.

Anderson Silva, a sus 37 años, sabe que sus condiciones atléticas y técnicas superan las que suma Sonnen, aún con la ayuda de la Terapía de Remplazo de Tetosterona. “La Araña”, por derecho propio puede ser denominado un grande, uno de los mejores, ni las palabras, ni los puños de su némesis podrán removerle ese puesto.

La misión del brasileño es muy clara el Sábado 7 de Julio en Las Vegas, debe mostrarnos que su calidad, salir con la mano en alto y continuar su trayecto a la inmortalidad.

En cambio Sonnen no tiene dificultad para respaldar su fama y sus palabras, es un bocón que presiona, emplea un estilo aguerrido con el que puede explotar sus virtudes. Su defecto principal es la mentalidad, por más que hable y ataque, su record sigue mostrando que encuentra una manera de perder al establecer dominio. Su principal reto y el principal giro que se puede agregar a este cuento es un final sorpresa, donde Sonnen sobrepasa su deficit en mentalidad y logra salir avante.

Esa duda, esa posibilidad de ver caer a un grande es el verdadero motor, es lo que nos apasiona y en el fondo, es lo que nos obliga a ver la pelea. El potencial de que el alocado Sonnen cumpla su promesa, derrote, humille a Silva y complete la cronica de una fantasia cumplida es en realidad lo que nos mueve, lo demás es betún sobre el pastel.

Que tengan una fenomenal semana pero sobre todo: ¡Disfruten de las peleas!

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